
Alexis Carrel premio Nobel de Medicina, era ateo; y quiso reÃrse de Lourdes. Fue allà a demostrar que lo de Lourdes era una patraña, que aquello era mentira, que aquello era todo un fraude.
Y asà subió al tren de una peregrinación que iba a Lourdes.
En Lourdes existe una Oficina Médica donde hay médicos, de todas las nacionalidades y de todas las ideologÃas, que estudian a los enfermos antes y después de salir. En el libro Curaciones milagrosas modernas, escrito por el doctor Leuret, director de la Oficina Médica de Lourdes hay radiografÃas antes y después de los milagros, con las firmas de médicos que garantizan que estas curaciones instantáneas de ninguna manera se deben a la medicina.
Personas que entran con estas radiografÃas y salen repentinamente curadas.
Marie Bailly (a quien Carrel llamó “Marie Ferrand” en su libro “Un viaje a Lourdes”-) tuvo una curación milagrosa en Lourdes. Estaba enferma de peritonitis tuberculosa en último estadio, una enfermedad mortal en esa época. Acerca de ella antes de su curación, Carrel escribió:
“Hay una paciente que está más cerca de la muerte en este momento que cualquiera de los otros. He sido llamado al lado de su cama numerosas veces. Esta desafortunada chica está en las últimas etapas de una peritonitis tuberculosa. Conozco su historia. Toda su familia murió de tuberculosis. Ella ha tenido úlceras tuberculosas, lesiones de los pulmones, y ahora, en estos últimos meses, una peritonitis en estado muy grave, yo tuve que darle morfina en el viaje. Ella puede morir en cualquier momento. Si un caso como el suyo se curara serÃa realmente un milagro. Nunca dudarÃa de nuevo… Su condición se deteriora constantemente. Si ella llegara a casa de nuevo con vida, eso de por sà serÃa un milagro… Ella está condenada. La muerte está muy cerca. Su pulso es muy rápido, de 150 pulsaciones por minuto, e irregulares. El corazón está apagándose…”
La chica debido a su gravedad sólo recibió las aguas de Lourdes sin entrar en la piscina sino con unas ablucciones.
La curación repentina de Marie Bailly se dio a conocer ampliamente en Lyon, junto con el hecho de que Carrel estuvo presente durante su curación.
El doctor habÃa prometido “convertirse” si ella llegaba con vida a la Gruta, situada apenas a 400 metros del hospital. Y ahora el cientÃfico que regÃa su interior aceptaba la posibilidad de un milagro, porque ante los ojos atónitos de Alexis Carrel aquella mujer instantáneamente se
cura de su enfermedad.
El cumple su palabra y se convierte. En su libro Mi viaje a Lourdes, cuenta su conversión. En este libro hay una oración exquisita a la Virgen, en la que le da las gracias por haberle permitido presenciar aquel milagro maravilloso que le llevó a la fe.
En 1941 escribió La conducta en la vida. Cuando estalla la Segunda Guerra, regresó a su Francia natal para colaborar con sus compatriotas. Su corazón dejó de propagar su música en este mundo en 1944, pero ya se habÃa preparado para partir a la Casa del Padre confesando y comulgando cristianamente
vÃa PENSAMIENTO DISIDENTE: ALEXIS CARREL, LA CONVERSION DE UN NOBEL ATEO.

























