
Un año más se cumplió la tradición y la patrona de Liébana, la Virgen de la Luz, recorrió la comarca en andas procesionales, desde la iglesia de Aniezo hasta el monasterio de Santo Toribio, arropada por cientos de devotos. Con 26 kilómetros de recorrido, la procesión de La Santuca, como se la denomina cariñosamente, es la más larga de las que se celebran anualmente en todo el territorio nacional. Y también una de las más antiguas, pues su origen se remonta a la Edad Media. En esta ocasión, participó, como un peregrino más, el obispo de Santander, Vicente Jiménez, que presidió la misa de las siete de la mañana en la iglesia de Aniezo, concelebrada con los sacerdotes lebaniegos ElÃas Hoyal, arcipreste de Liébana, y Benito Velarde. Como antaño, los romeros madrugaron para acudir al templo, que se quedó pequeño. En la homilÃa, el obispo de Santander dijo que «también vengo como peregrino, para presentarme a la Virgen Nuestra Señora de la Luz y confiarle los trabajos de mi ministerio episcopal, y los frutos de la visita pastoral que estoy realizando al arciprestazgo de Liébana y Peñarrubia».
vÃa La Santuca recorre los pueblos de Liébana. eldiariomontanes.es.

























