
«Es hora de pasar de la compasión a la acción». El obispo de la Diócesis de Santander, Vicente Jiménez, volvió a pedir a la Virgen del Mar que ampare a las personas más frágiles, las más desfavorecidas por una crisis económica que parece no tener fin, al tiempo que abogó, ante las más de tres mil personas que participaron en la fiesta, por ser «solidarios y responsables».
Un mensaje que lanzó a toda la sociedad cántabra y especialmente a la clase política: «En esta situación económica», dijo Vicente Jiménez, «es momento de hacer especiales esfuerzos pero sin olvidar poner en el centro a las personas más frágiles, las que sufren el paro y los recortes». Fue una de las tres urgencias a las que Jiménez dio repaso ante la multitud que rindió homenaje a la patrona de Santander, que participó de la procesión de la imagen, la santa misa y el reparto de cocido montañés tradicional.Aunque la devoción, la pasión, la entrega y la gratitud estuvieron igual de presentes que otros años, la fiesta se celebró tras haber recuperado su carácter local y, eso, unido al buen tiempo que acompañó a la jornada, invitó a la participación de los santanderinos.Los romeros salieron desde la iglesia de San Román a las 10.45 horas.
Entre ellos se encontraban el presidente del Gobierno, Ignacio Diego, el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, el delegado del Gobierno, Samuel Ruiz, concejales y el líder del PRC, Miguel Angel Revilla, que no quisieron perderse la cita.Aunque la procesión discurrió por el mismo camino que años anteriores, las vistas fueron distintas con los recién terminados proyectos de recuperación del encinar costero -próximo al cementerio- y el de la recuperación de la finca de Rostrío por parte del Ayuntamiento.Una vez en la capilla, en torno a las doce del mediodía, el obispo ya estaba preparado para presidir el acto religioso del día. A sus pies, miles de fieles. Durante su homilía, otras recomendaciones de urgencia, propuestas todas ellas por la Comisión Episcopal de Pastoral Social: «Cada uno debemos asumir directamente nuestra responsabilidad»; «debemos dar cabida a la gratuidad»; y «no busquemos nuestro propio interés, sino el bien de todos y no caigamos en la fatalidad y en el lamento». Comprometido con la situación actual, el obispo de Santander emitió en voz alta su propia petición a la patrona: que mantenga «viva nuestra fe en estas circunstancias históricas».
vía «Hay que pasar de la compasión a la acción». eldiariomontanes.es.

























